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| felinia 23 |
on line desde enero 2002 |
diciembre 2003 |
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Un niño andaluz sigue las clases de un colegio de
Estados Unidos; un inversor alemán interviene en la bolsa de Tokyo; los
libros escolares de mis niños los compro buscando el nombre de su
profesora en la página de una librería
virtual de mi ciudad. De lo local a lo mundial, algo
está cambiando… En la World Wide Web
o Malla Mundial esperan la visita de alguien 800 millones de páginas:
quien quisiera leerlas dedicando a ello una jornada laboral normal, pero
sin festivos ni vacaciones, tardaría veinte mil años… Sin embargo,
eso no es todo: el total de los contenidos que mueven los grupos de
discusión (news groups) puede perfectamente cuadruplicar el
contenido de la Web. Y el conjunto del correo electrónico que circula
por el mundo supera con mucho las cifras anteriores. Hoy en día hay unos 5 millones de dominios (los
nombres que siguen al signo @ del correo): a cada uno pueden
corresponder muchas direcciones de correo electrónico. El tráfico por
la red se dobla cada 100 días: hace ya un año que en Inglaterra
circulan más datos que voz por las líneas telefónicas… Las cifras
de comercio basado en la red que se prevén para el futuro inmediato
superan la actividad económica de muchos países. ¿Cómo empezó esta
explosión? * * * Se ha dicho que la guerra ha contribuido a
desarrollar invenciones que luego resultaron útiles para la Humanidad.
En el caso de la Guerra Fría (el periodo de tensiones entre Estados
Unidos y el bloque soviético que siguió a la 2ª Guerra Mundial) es
bastante cierto. Recordemos la situación: las dos superpotencias
participaban en la escalada atómica. Al tiempo, la carrera espacial no
podía esconder, bajo sus llamadas a la aventura, el interés estratégico
de la ocupación del espacio. En toda guerra la información es vital, y
precisamente el origen de Internet fue la necesidad de un sistema de
comunicaciones que sobreviviera a un conflicto. La solución era una red compuesta por ordenadores
en la que todos los nodos (o intersecciones) tuvieran la misma
importancia, de tal forma que la desaparición de uno de ellos no
afectara al tráfico: cada nodo de la red decidiría qué ruta seguirían
los datos que llegaran a él. Por último, los datos se dividirían en
"paquetes", que podrían seguir distintas rutas, pero que
deberían reunirse en el punto de destino. A principio de los años 60, la idea flotaba entre
diversas instituciones americanas, como el Massachussetts Institute of
Technology y la corporación RAND. Leonard Kleinrock del MIT publicó en
julio de 1961 el primer trabajo sobre "conmutación de
paquetes" (la tecnología que permitía dividir los datos y que
recorrieran rutas distinas). El Pentágono, a través de su Agencia de
Proyectos de Investigación Avanzada (ARPA en sus siglas inglesas)
financió la puesta en marcha de una prueba práctica. En 1969, el año
que el hombre llegó a la Luna, se abría el primer nodo de la red ARPANET,
en la Universidad de California en Los Angeles. La historia podía haber quedado reducida tan sólo
a una cuestión de ingenieros de telecomunicación y militares, pero por
medio había gente interesada en otras cosas. El segundo nodo fue el del
Stanford Research Institute (SRI), donde trabajaba Douglas Engelbart en
un proyecto sobre "Ampliación del intelecto humano".
Engelbart había inventado el ratón
para ordenador un lustro antes, y se preocupaba por el trabajo en
colaboración a través del hipertexto. No era un visionario aislado: en
el MIT, J.C.R. Licklider ya discutía en 1962 su concepto de "Red
Galáctica": un conjunto de ordenadores interconectados para dar
acceso a almacenes de datos… De modo que esta red, en la que participaban
distintos centros de investigación, empezó a servir para algo
realmente revolucionario: para comunicar personas, más que ordenadores.
En 1969 apareció en la Universidad de California en Los Ángeles el
sistema de RFC (Request for Commentaries: petición de comentarios), que
permitía a todos los participantes en el proyecto opinar sobre las
temas técnicos (aunque además de estos comentarios florecieron pronto
discusiones sobre ciencia ficción). La cultura llegaba pronto al nuevo
medio: en 1971 Michael Hart creaba el Proyecto
Gutenberg, para crear y difundir textos electrónicos
gratuitamente (el estándar ASCII databa de 1968). En 1972 ¾fecha de la demostración pública de la red¾ apareció el primer
programa de correo electrónico, que pronto se convirtió en una de las
aplicaciones más usadas: tres años depués ya se discutía el problema
de cómo bloquear el "correo basura". A propósito: el primer emoticono
[-)] se mandó en 1979. La recién creada herramienta de
comunicación se empezaba a llenar de actividad humana… Mientras tanto, el primitivo proyecto ARPANET se
preparaba para unirse con otras redes: de satélite (el primero
comercial se había lanzado en 1962), de radio terrestre, y de otros
tipos, siempre y cuando compartieran la conmutación de paquetes. Robert
Kahn introdujo esta "arquitectura abierta" en 1972: se la llamó
Internetting, porque servía para la relación entre redes (net,
en inglés). Es en 1983 cuando se considera que nació realmente la
Internet, al separarse la parte militar y la civil de la red. En ese
momento ya la compartían 500 servidores (ordenadores interconectados).
En el mismo año se creó el sistema de nombres de dominios (.com, .edu,
etc., más las siglas de los países), que prácticamente se ha
mantenido hasta ahora. En la constitución y crecimiento de esta nueva
"red de redes" ¾que
pronto contó con nodos en Europa¾, las agencias federales norteamericanas prestaron
mucho apoyo, financiando las infraestructura, por ejemplo. En 1984
William Gibson novelaba el nuevo mundo y acuñaba el término
"ciberespacio". Al año siguiente se forjaba Well, la primera
comunidad comercial de usuarios. ARPANET desapareció como tal en 1989, pero muchas
instituciones (de la NASA al Departamento de Energía) ya habían creado
sus propias redes, que podían comunicarse entre sí. El número de
servidores en la red superaba los 100.000. Ese mismo año Tim
Berners-Lee, investigador en el centro europeo CERN de Suiza, elaboró
su propuesta de un sistema de hipertexto compartido: era el primer
esbozo de la WWW. Como el ARPANET veinte años atrás, su propósito era
poner en comunicación a los científicos. En 1992 ¾con más de un millón de servidores en la red¾ se creó la Internet
Society, la "autoridad" de la red. Nacía como el
lugar donde pactar los protocolos que harían posible la comunicación.
Se trataba de una coordinación técnica, que no intervenía en los
nacientes problemas de libre expresión: acababan de crearse la
Electronic Frontier Foundation, defensora de los
"ciberderechos", y el más famoso sistema abierto de
criptografía: Pretty Good Privacy. Con la extensión de los ordenadores personales y el
lanzamiento del primer navegador de la WWW popular, Mosaic,
en 1993, ya había llegado el momento de "surfear la Web" (la
expresión se registró por primera vez ese mismo año). Un chiste de
Peter Steiner en New Yorker proclamaba: "En Internet, nadie
sabe que eres un perro". En 1994 se abre el primer ciberbanco. En
1997 ya hay 17 millones de servidores en la red… A partir de aquí las
estadísticas se nublan: el tremendo crecimiento de la red, unido a la
autonomía de su funcionamiento, hacen que grandes zonas de sus
contenidos estén en la penumbra: según datos de 1999 el conjunto de
los grandes buscadores de páginas en la Malla Mundial sólo conoce el
contenido de menos del 50% de la red. La última iniciativa, Internet 2,
propone crear un espacio aparte y de más calidad de comunicaciones para
instituciones de investigación. * * * Europa seguía de lejos el desarrollo de la red en
Estados Unidos. En realidad, el primer prototipo de red de conmutación
de paquetes lo construyó en 1968 el Laboratorio Nacional de Física del
Reino Unido, pero el impulso no se mantuvo. Noruega e Inglaterra
tuvieron los primeros nodos en 1973, y no hay que olvidar que la idea de
la Web surgió en el CERN suizo, aunque a finales de 1994 éste decidió
interrumpir su trabajo de desarrollo de la WWW. Un factor que ha impedido un crecimiento de usuarios
tan grande como el de Norteamérica ha sido el precio de las
comunicaciones (en Estados Unidos y Canadá normalmente las llamadas
locales son gratuitas). Una "tarifa plana" realmente económica
y generalizada ¾que parece que no llegará
en España¾
sería una solución. Otras iniciativas de gran interés se perdieron al
apostar por redes cerradas: el Minitel, implantado en Francia en 1981,
cuando se regaló a quienes lo desearan un terminal para conectar a la línea
telefónica, creció hasta más de 15 millones de usuarios, pero no
tiene conexión a Internet (aunque ya hay en estudio vías de contacto),
y ha supuesto paradójicamente un lastre en el desarrollo de la red en
ese país. Otro problema en Europa es la mala calidad de sus conexiones
a la línea troncal de la Internet. España (que está por detrás de
Italia),
tiene una línea trece veces menor que la de Holanda y de 33 veces menos
capacidad que la de Inglaterra. En la prehistoria de la red en España está la
creación, el año 1988, por el Plan Nacional de Investigación y
Desarrollo, de un programa para la Interconexión de los Recursos InformáticoS
(IRIS) de los centros de investigación.
Al principio lo gestiónó Fundesco (fundación de Telefónica). La RedIRIS
fue el motor de conexión de ordenadores y formación de personas, y de
ella surgieron muchas de las primeras iniciativas de redes que se
produjeron en nuestro país. Desde enero de 1994 está gestionada por el
Consejo Superior de Investigaciones Científicas. La asignación de los
nombres dentro del dominio .es
es exclusiva suya. El desarrollo de la Web o Malla Mundial en español
empezó, paradójicamente, en un espacio prestado por una universidad de
Norteamérica (la canadiense de Carleton), con un sitio , llamado SíSpain,
que creó a fines de 1994 el entonces embajador de España en Canadá,
José Luis Pardos. Pronto se demostró que un sitio web no era sólo
una plataforma de servicios (daba información al público sobre los
temas propios de la embajada), sino que podía tener una función política
y propagandística. El día 9 de marzo de 1995, el gobierno canadiense
apresó al pesquero español Estai, que pescaba fletán cerca de
sus aguas. Cuando estalló la crisis internacional, el sitio web
se demostró muy útil para informar e incluso combatir noticias
tendenciosas del gobierno canadiense. La ciberdiplomacia
había empezado… En España la llegada tardía a la red se ha visto
parcialmente compensada por acciones enérgicas de las instituciones públicas
y por el patrocinio de las privadas. Las iniciativas más importantes se
han dirigido al territorio de la lengua española (la segunda en
importancia del mundo) y sus potencialidades de enseñanza y cultura.
Entre ellas hay que destacar el Centro
Virtual Cervantes (orientado a la enseñanza de la lengua y
difusión de la cultura) y la Biblioteca
Virtual Miguel de Cervantes (nuestro "proyecto
Gutenberg" particular pero que coincide absurdamente en su nombre
con el anterior). En el ámbito de la lengua española en Hispanoamérica,
una misión similar a la de RedIRIS fue la que forjó la Red
Científica Peruana. Hay mucha actividad en la Web en México
y Argentina, pero en la actualidad parece que el español tiene una
presencia comparativamente reducida en la Malla Mundial. Según
distintas estimaciones sólo de un 2 a un 5 % de sus páginas estaría
en nuestra lengua. Carecemos, de todos modos, de instrumentos fiables
para el análisis cuantitativo y cualitativo de la actividad del español
en la Red. Aquel producto de la guerra fría se ha convertido
(valga el juego de palabras) en el medio más caliente de la actualidad.
Si la prensa, el teléfono, la televisión, la radio y el correo dieron
forma al siglo que acaba, el que empieza nace bajo los auspicios de un
medio que puede fundirlos y potenciarlos todos. Su fortaleza radica en
los mismos factores que hacen difícil conocerlo y regularlo: la falta
de jerarquía y la flexibilidad. Las sociedades que logren navegar en
este medio estarán bien preparadas para el futuro…
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