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mayo 2003


LA PALABRA "INTERNET" NACIÓ EN ARGENTINA

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La palabra Internet nació en la Argentina:

Martín Wain, La Nacion Line - Daba nombre a una línea de ropa interior creada en el país. Lo descubrió un coleccionista de revistas antiguas en avisos publicitarios de la década del 50.

"Las mujeres fueron las primeras en usar Internet", asegura Raúl Alvarez, un coleccionista de revistas antiguas que, hace más de cinco años, descubrió un aviso que le despertó una gran curiosidad. "Buscaba material para una exposición que estaba preparando cuando, de casualidad, encontré una publicidad de ropa interior femenina cuya marca era nada menos que Internet. Obviamente me llamó la atención; era una publicación de los años 50", comenta sonriente.

Su hallazgo fue publicado el 10 de noviembre de 1997 en el Correo de lectores de este suplemento, llamado entonces Informática. En su carta, Alvarez detallaba que "la palabra Internet era una marca registrada y usada por una firma argentina llamada Casa Zule, ubicada en la calle Viamonte 611, de Buenos Aires", y que "aunque el sistema de comunicaciones Internet es una creación norteamericana, la palabra fue inventada por un argentino". Siempre le pareció un dato llamativo y, como buen coleccionista, siguió acumulando publicaciones. Así, hoy cuenta con revistas Maribel, Radiolandia, Atlántida, Radiofilm y Hogar, entre otras, que presentan este aviso con slogans y comentarios como Ajusta lo justo porque ajusta a gusto ; Da forma y conforma su silueta ; y Bombacha bikini Internet: en jersey doble milanés, que "marca" la línea sin dejar marca.

Todas las ediciones que cuentan con la publicidad son de entre 1955 y 1960, de manera que la anticipación fue mayor a una década: recién en 1969 se conectaron los primeros nodos de redes que dieron origen a la Internet más famosa. En cuanto a la marca de ropa interior, los derechos sobre la misma caducaron y no hay registros posteriores a los hallados en las revistas, según afirmó el propio Alvarez, que casualmente trabaja en una compañía de registro de patentes y marcas.

Lo que nunca pudo descubrir es quién fue, concretamente, el que creó el nombre. Pero no pierde las esperanzas. "Imagino que la persona que lo inventó pensaba en el entrecruzamiento de las fibras elásticas, que formaban una red de redes y moldeaban así el cuerpo de la mujer. Me parece un nombre muy ingenioso."

* Izquierda: Raúl Avarez      * Derecha: anuncio de la marca Internet
 


MADRID.- España provee más contenidos para Internet en español que el resto de los países del mundo juntos, según un informe elaborado por Telefónica.

De hecho, en España se elabora el 53,92 por ciento de los contenidos que hay en Internet en español, seguido, muy de lejos, por la Argentina, que desarrolla el 9,54 por ciento.

Por detrás se encuentran México, con el 8,57 por ciento; los Estados Unidos, con el 5 por ciento; Colombia, con el 3,92 por ciento; Chile, con el 3,66 por ciento; Venezuela, con el 1,43 por ciento; Perú, con el 1,41 por ciento, y Uruguay, con el 1,2 por ciento.

El aporte de otros países como Bolivia, Brasil, Costa Rica, Cuba, la República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay o Puerto Rico no alcanza el 1 por ciento.

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La web española implosiona. Su Google Page Rank global ha caido en casi un 6.8%. Caerá más. Los daños los pagaremos todos y cada uno. Los grandes periódicos parecen ser los culpables.

Entre diciembre de 2002 y enero de 2003 el Google Page Rank global de la web española ha decrecido aproximadamente en un 6.8%. Esta variable es una medida del peso en términos de red de la web española en relación a la mundial. Influyen tanto el grado de conectividad (cuanto más tupida es las red mayor sería su valor), como el tamaño y la importancia que para el resto del mundo tiene (aproximada en enlaces).

Utilizar el Google Page Rank a nivel nacional, es una aplicación del concepto de cluster de la Network Theory a Internet, nos explica Natalia Fernández, es como si tratásemos cada comunidad nacional como un único sitio web y comparásemos la importancia de cada uno para Google.

¿Por qué caemos?

Durante mucho tiempo escuchamos que el retraso en la extensión de Internet en nuestro país se debía al buen tiempo. Cosa que el desarrollo de la web en Italia durante los últimos dos años ha desmentido sobradamente. Sin embargo el número de usuarios no es simplemente proporcional al de usuarios activos. Los que publican en cada idioma y en cada comunidad nacional no siguen una proporción fija respecto a los que se conectan: hay culturas más pujantes que otras. Y nuestra cultura se expresa mayoritariamente en lengua española. Un idioma que en la red es, proporcionalmente al número de hablantes, más débil que la de lengua inglesa o la francesa, pero también que la catalana, la gallega o la finesa. ¿Cómo se mide esto?. Hay una aproximación muy sencilla, nos cuenta Javier Núñez, simplemente buscamos en Google el término http en una búsqueda limitada a cada idioma, obteniendo una aproximación al número de páginas indexadas en cada uno. El resultado se pondera con el número de hablantes de cada idioma con conexión a la red.

Siguiendo este método, el resultado no podía ser peor. Los hispanoparlantes (la comunidad idiomática mayoritaria en España) crecen proporcionalmente menos que la media mundial. Este dato bastaría de por si para explicar porqué cada una de nuestras webs lo tendrá cada vez más difícil para obtener buenos Page Ranks. Sin embargo, no basta para entender porque los números lo expresan tan dramáticamente... Cuando investigamos, nos encontramos con un hecho escalofriante: puede que por una vez, no sea culpa del gobierno :-)

España desestructurada

La web española es cada vez menos importante en la red mundial no es sólo porque decrezca en uso, sino porque se desestructura. Este es el verdadero drama, porque influye directamente en la valoración global de cada página más aún que la pérdida de peso relativo de nuestra comunidad lingüística mayoritaria en el mundo.

Las redes complejas, como la web, se organizan no tanto por la interconexión homogénea de unos nodos con otros, sino a través de clusters, pequeños grupos o comunidades que se interconectan entre si. Todos estaremos tan sólo a seis grados de separación de cualquier otra persona del mundo, pero necesariamente pasaremos a través de nuestra microred de amigos. Esta a su vez llegará al objetivo pasando en algún momento por algún hub, un gran conector social. La web es igual. Sólo que el papel de conectores lo juegan unos pocos sitios que reciben un número inusualmente alto de enlaces de otras páginas.

En España los dos hubs más importantes de la red se han desconectado. El Mundo y El País, cerraron sus puertas a los navegantes y se convirtieron en una extranet de pago. El primero ya no aparece siquiera entre los primeros 10 resultados de búsqueda para páginas en español y su popularidad ha caído por debajo de la del ABC. Seguira cayendo, aunque más lentamente que su rival del grupo PRISA, que todavía se mantiene (gracias, sobre todo a los todavía no resueltos cambios y problemas en el algoritmo de Google) al que auguramos una pronta desaparición de la memoria del ciberespacio. No sólo ellos, Eresmas.com ha sido absorbido y si hacemos memoria, recordaremos unos cuantos casos similares en el último año, que se unen a la multitud de sitios comerciales que están en estado catatónico, casi sin actualizaciones, por el fracaso de la lnternet pija.

La red colapsa

La caída del primer conector no rompe el sistema porque el resto de conectores puede sostenerlo, pero si se eliminan varios el desbaratamiento se hace evidentes, nos explica el profesor Barabasi de la Universidad de Notredame (EEUU), si se eliminan los grandes nodos hay un punto crítico en que la red se rompe. No hace falta siquiera que sean muchos. No es un problema de arquitectura o seguridad, es una propiedad de las redes complejas

Muchos han aplaudido la salida de la web de los grandes periódicos. Se equivocaban. La política anti red de los grupos multimedia españoles les perjudica a ellos mismos restándoles influencia. Pero no sólo se niegan a seguir el camino que les marca la demanda, están haciendo daño al país, a la cultura que les da de comer y daño a cada webmaster.