Quiero aprovechar este poco tiempo de lucidez que me
queda para dejar al descubierto una conspiración
histórica: la de los
gatos.
Tengo la certeza – y cada día tengo más pruebas – de
que los gatos terminan dominando a sus dueños.
Quiero hacer público esto, antes que mis dos gatas
siamesas, Agatha y Merlina terminen por hacerme
“olvidar” esta teoría.
En efecto, a mi nunca me interesaron particularmente
los gatos, siempre fuí mas bien “perruno” y en mi
infancia sólo veía a los gatos como objeto de alguna
picardía.
Una vez casado, vi que una pareja amiga tenía también
un par de gatas siamesas y me encantaron. Luego,
cuando hubo una segunda lechigada, me avisaron y
rápidamente convencí a mi mujer para que adoptemos a
dos hembras. Claro, ella se resistió al principio
(“les das de comer vos, eh!”) pero rápidamente cayó
bajo el poder gatuno, obviamente hoy es ella la que se
encarga de alimentarlas.
Hay quienes expresan que las mujeres son especialmente
sensibles a este tipo de dominación y, en la medida
que van perdiendo sus facultades mentales, ya en su
vejez, llegan a los casos extremos de no sólo
alimentar a sus 15 gatos sino también de hacerlo con
todos los gatos del vecindario. También habría que
investigar porque 2 de cada 3 gay tienen gatos.
Sé que me estoy jugando al escribir estas cosas, les
pido por favor que no tengan en cuenta posteriores
desmentidas.
Inclusive estoy firmemente convencido que las
asociaciones “protectoras de animales”, son una
fachada y que su verdadero objetivo es sólo proteger a
los gatos. Nunca las ví movilizadas en otra cosa que
no sea la de defender a los gatos del Jardín Botánico
de la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo. O tampoco
nadie se pregunta porqué algunas asociaciones realizan
en forma gratuita el castrado de perros mientras que
para los gatos cobran un canon a veces imposible de
pagar.
Ni hablar del alimento para gatos, comprar “Gati” o
algún otro alimento económico?? Ni pensarlo!.
-¡El mejor alimento premium para mi gato! – claman las
poseídas, comprando amasijos de restos
animales, vegetales y vaya a saber qué
cosas, en delicadas bolsitas a 10 dólares el kilo.
Así es, siempre alrededor de los gatos hay una
nebulosa de irracionalidad: Una prueba acabada de ello
es la broma realizada por los creadores de la página
“bonsai kitten” (gatitos bonsai) actualmente fuera de
línea gracias a la cruzada ejemplificadora de los
felinoposesos. En esa página, realizada en tono de
broma, los autores explicaban como metían gatitos en
una botella y los alimentaban para después venderlos
embotellados. La respuesta fue feroz, pueden ver
todavía los ecos de esa irracional respuesta (nadie se
preguntó si lo que decían los autores era posible) en
esta
búsqueda de google, dónde especialistas,
veterinarios, psicólogos de animales y etcs, se
dedican a atacar visceralmente a estos inofensivos
bromistas.
Pero los felino-manipulados, tampoco se preguntaron si
el libro
“Porqué pintan los gatos” era cierto. Claro
que en este caso la reacción fue totalmente positiva.
Tengo amigas que inclusive han intentado
(infructuosamente) hacer pintar a su gato. Tengo ese
libro en casa y es un gustazo ver cómo las poseedoras
de gatos (es una forma decorosa de llamarlas, todo
sabemos que la relación es a la inversa) lo toman en
serio. Una lástima tener que hacer pública
esta broma
que inclusive tiene su
sitio web,