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François René, vizconde de Chateaubriand, nació en Saint-Malo, Bretagne (Francia), el 4 de septiembre de 1768, en el seno de una antigua familia de origen aristocrática venida a menos, que reflotaba gracias al buen hacer empresarial de René Auguste, el padre del futuro escritor.
Desestimó su primera intención de convertirse en sacerdote para alistarse en el ejército galo a los dieciocho años. Cuando estalla la Revolución Francesa, se marcha a los Estados Unidos, lugar que dejaría evidente huella en sus textos.
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En 1792 regresa a su país, pero vuelve a marcharse un año después, esta vez a Inglaterra, en donde permanecerá entre 1793 y el año 1800.
Con Napoleón en el poder, Chateaubriand logra un cargo diplomático en 1803, aunque abandona sus funciones cuando se ejecuta al Duque de Enghien.
Con la llegada al trono de Luis XVIII, es elegido embajador en Berlín y en Londres y ministro de asuntos exteriores a partir de 1822. También fue el encargado de enviar los Cien Mil Hijos de San Luis a España, restableciendo así la monarquía del rey Fernando VII.
Al margen de su prolija actuación política, de carácter conservadora, la vida sentimental de
Chateaubriand también gozaría de movimientos destacables.
Se le supone una relación incestuosa con su hermana Lucile y entre sus muchas amantes, hallamos los nombres de Juliette Récamier, Carlota Ives, Cordelia de Castellane, Delphine de Custine o Paulina de Beaumont.
Su única esposa fue Celeste Buisson de la Vigne, con la que se casó en 1792.
El 4 de julio de 1848, Chateaubriand fallecería en París. Tenía 79 años.
Su obra, enclavada dentro del romanticismo de ropaje afligido, cuenta con importantes obras como "Atala" (1801), "René" (1802), "El genio del cristianismo" (1802), "Los mártires" (1808) o su famosa autobiografía "Memorias de Ultratumba" (1881).
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Aloha
Criticón, Viaje Literario.
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